Uruguay ofrece al turismo paradisiacos lugares que jamás olvidaran y en Punta del Diablo, un pintoresco pueblo de pescadores, los visitantes podrán contactar con la naturaleza y encontrar en ella un verdadero alimento para el alma y el espíritu.
Esta ciudad uruguaya se está convirtiendo en un destino para todos los gustos turísticos, ya que ofrece una gama de posibilidades para disfrutar, desde el atractivo familiar por su tranquilidad, hasta la aventura que este lugar fuera de lo común ofrece al turismo internacional.
Si bien Punta del Diablo no ofrece clubes nocturnos y distracciones citadinas, los visitantes podrán relajarse y descansar en un ambiente pacífico, así como acceder a distintas atracciones históricas como el Fuerte de San Miguel y naturales como el Parque Nacional Santa Teresa.
La ciudad concentra la mayor afluencia turística entre los meses de diciembre y enero, fechas en las que arriban miles de turistas, que si bien no cuentan con hoteles de 5 estrellas o restaurantes de lujo, el encanto natural y ambiente casual los enamora de éste maravilloso pueblo de pescadores.
El alojamiento en Punta del Diablo se resume a un centro de acogida, el alquiler de cabañas o un apartamento pequeño, todos a un moderado costo económico que se traduce en otro atractivo para el visitante, que cuenta con panadería y supermercado en el centro de la ciudad, para el autoabastecimiento. Así como también si gustan de la pesca pueden conseguir su propia comida gratis o recurrir a los pescadores locales también venden su pescado y marisco frescos.
Entre las actividades deportivas en Punta del Diablo Uruguay se puede optar por el Surf, la pesca, la natación y la exploración del entorno costero caminando o a caballo, que en sí es una hermosa aventura en este paradisiaco lugar.
Imagen: Flickr
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